escubre la entrevista con Gonzalo García de Planeta NO. Habla sobre su nuevo disco ‘Un abrazo’, la soledad al emigrar a México, colaboraciones y sus próximos conciertos en el IMER y Fuck Off Room.
Hay un gesto de vulnerabilidad extrema en la acción de colocar una grabadora de casetes sobre el escenario, darle al botón de reproducción y cantar encima ante un público desconocido. Gonzalo García, la mente maestra detrás del proyecto chileno Planeta NO, evoca esa imagen de sus primeros días en la Ciudad de México como quien recuerda un ritual de supervivencia urbana. Entre la estética de un David Byrne latinoamericano y la tenacidad de un trotamundos sonoro, ese performance minimalista no era solo una postura estética; era el combustible con el cual abría brecha en la inmensa escena independiente en México tras haber dejado atrás su natal Chile.
Ese trayecto vital, atravesado por la distancia, el desarraigo y la metamorfosis, se cristaliza en Un abrazo, el esperado nuevo disco de Planeta NO. Lejos de concebirse como un producto calculado para el consumo efímero, la producción funciona como un auténtico disco puente: una bitácora emotiva que conecta la nostalgia del país natal con la crudeza fascinante de habitar una metrópoli nueva.
La soberbia de hacer un disco y la trinidad emocional del migrante
Para Gonzalo García, el proceso de gestación de una obra de larga duración implica una confesión incómoda pero honesta: hacer un álbum completo en plena era del sencillo inmediato es un acto de soberbia creativa. “Se requiere creer mucho en uno mismo y tener la seguridad de que quieres ser escuchado, hacerle gastar 40 minutos a la gente”, reflexiona. Sin embargo, esa misma determinación es la que convierte al indie chileno en una de las fuerzas creativas más conmovedoras de Sudamérica.
Al adentrarse en la arquitectura de Un abrazo, el artista identifica una trinidad emocional muy clara que estructuró cada etapa del proyecto. La primera es la soledad durante la creación inicial. La segunda es la nostalgia en la fase de producción, un sentimiento que alcanza su punto cumbre en tracks como “Que te vaya bien”. Este tema incluye un desgarrador audio real de una fiesta de despedida en Santiago a la que Gonzalo no pudo asistir por estar haciendo las maletas a altas horas de la madrugada antes de abordar su vuelo. En ese fragmento sonoro conviven voces ebrias y fraternas de integrantes de agrupaciones clave de la música chilena como Patio Solar, Niños del Cerro, Animales También Se Suicidan y Super Especial. La tercera emoción es el agradecimiento, la luz al final del túnel que impregna la portada, la lírica y la comunicación de este trabajo.
Desarmar la soledad: Colaboraciones que construyen puentes
Migrar, según relata el músico, posee la estructura dramática de una tragedia griega: una aventura solitaria donde se abraza la pérdida para dar paso al renacimiento. En una era donde las aplicaciones móviles y la arquitectura urbana moderna refuerzan la esfera del aislamiento individual, el antídoto de Gonzalo fue “desnudarse y dar un paso atrás en la individualidad”. En ese territorio abierto que representaba la capital mexicana, las almas afines no tardaron en habitar el espacio disponible.
El álbum se nutre de encuentros determinantes dentro de la música independiente en México y América Latina. Una de las alianzas más destacadas es la colaboración con Chui, vocalista de la banda tijuanense Ramona. A través de extensas noches de fiesta y convivencia, transformaron una maqueta pop con espíritu de boyband en una pieza de rock profunda y envolvente. A esta red de complicidades se suman las aportaciones de Mariela, Mermelada, los regiomontanos Bilbao, la producción de Product y la ejecución instrumental de músicos como Andrew, configurando un tejido colectivo que Gonzalo reconoce con humildad: “Hay gente que hace cosas que yo no puedo hacer, y sin eso no tienes disco”.
El sonido indomable y el culto a la canción
En el plano estético, Un abrazo coquetea con un universo sonoro diverso que va desde referencias al bedroom pop y solistas internacionales como Steve Lacy y Gus Dapperton, hasta matices de Vanessa Zamora, Radiohead o la crudeza local de The Mengers y Diles que no me maten. No obstante, García confiesa que gobernar una canción es una batalla perdida: las composiciones cobran vida propia en el estudio hasta dictar su propia dirección.
En lugar de perseguir la masividad desmedida o la euforia acelerada de los festivales multitudinarios, el deseo de Gonzalo García apunta a construir una obra densa y de culto; un camino de migas de pan accesible en plataformas como YouTube y Reddit para quienes buscan conectar a profundidad con un autor. La consolidación de su propuesta no se mide en estadios inmediatos, sino en la lealtad de un público que se convierte en cómplice de su viaje.
Presentaciones en vivo: Del formato íntimo al directo en Fuck Off Room
El presente de Planeta NO se enfoca en la traslación de estas canciones al escenario. Como preámbulo a sus conciertos masivos, la agrupación prepara una sesión especial en el IMER (Instituto Mexicano de la Radio), donde interpretarán el disco completo en estricto orden cronológico en un formato sentado y contemplativo. Esta experiencia servirá de ensayo general para su esperado show gratuito en el emblemático escenario de Fuck Off Room en la Ciudad de México.
Allí, con la energía del público de pie y la banda renovada, las canciones de Un abrazo encontrarán un nuevo espacio para la improvisación, el caos controlado y la celebración colectiva. En palabras del propio Gonzalo, arriesgarse a desarmar el control es la única vía para encontrarse en la música: un abrazo sonoro que trasciende fronteras y celebra la valentía de volver a empezar.
Desnudarse para dar espacio: PLANETA NO y la tragedia hermosa de “Un abrazo”
escubre la entrevista con Gonzalo García de Planeta NO. Habla sobre su nuevo disco ‘Un abrazo&…
Iván Ferreiro y el arte de desaprender: “Llega un momento en que hay que matar la nostalgia”
Descubre la reveladora entrevista con Iván Ferreiro sobre su gira Hoy por Ayer, suconcierto en Méxic…
La arquitectura del agua y el silencio: Diles Que No Me Maten reinterpreta la forma de hacer rock en México
Descubre la entrevista con Diles Que No Me Maten sobre su nuevo disco “El disco escrito en agu…
Elogio del fracaso y la necedad: Vete al Diablo y la resistencia del rock orgánico
Benjamín de Vete al Diablo nos revela los detalles de su nuevo disco en vinilo, su proceso creativo …
El arte de abrazar la oscuridad: Karim Antagónico transforma el duelo y la furia en «A los minutos sin tiempo»
Karim Antagónico revela en Signos Diario Musical el proceso detrás de «A los minutos sin tiempo», un…
Tete Iglesias y el ritual indestructible de La Renga conquista México
SEO: Tete Iglesias, bajista de La Renga, habla en exclusiva con Sign FM sobre su regreso a México, e…







