Barbie Williams desglosa su nuevo álbum grabado en Topetitud para las Sesiones El Dorado. Una charla profunda sobre folklore alternativo, su salida de Siamés y por qué la música en vivo desafía a la industria actual.
El Trance del Loop y el Retorno a lo Humano en Topetitud
En un entorno musical saturado por la inmediatez digital y la sobreproducción artificial, la artista argentina Barbie Williams emerge como una fuerza indómita de autenticidad. Recientemente, la cantautora visitó las cabinas de BullterrierFM para presentar el lanzamiento de su más reciente proyecto: un álbum de cuatro canciones que redefine su trayectoria a través de las prestigiosas Sesiones El Dorado. Grabado de forma completamente orgánica en los legendarios estudios Topetitud y bajo la meticulosa mezcla y masterización de Alex Patri, este trabajo se presenta como un rotundo “refresh” que prescinde por completo de las pistas secuenciadas para abrazar la vibración pura de la ejecución humana.
“Tenía estas ganas de armarlo así, sin pista”, confiesa Williams, evocando el auge global de formatos íntimos como el Tiny Desk. Para la intérprete, la decisión de presentarse desnudando sus composiciones junto a una banda completa va más allá de un capricho estético; es un acto de resistencia política y artística dentro de una industria que suele priorizar el ahorro logístico de una computadora sobre el escenario. El resultado es un testimonio de honestidad brutal: el set fue registrado en apenas dos tomas continuas sin espacio para regrabaciones, correcciones de afinación o trucos de postproducción. “Lo que hay es lo que quedó. Hoy en día vas al estudio y regrabas esa vocecita que no te gustó… acá no. Eso me deja mega orgullosa”, afirma con una de las declaraciones más tajantes de la sesión, denotando la seguridad de quien sabe defender su obra con la garganta y el corazón.
La Metamorfosis de una Artista Multifacética: El Legado de Siamés y 99 Records
La madurez con la que Barbie Williams lidera su actual etapa solista no es obra de la casualidad. Con una trayectoria que araña las dos décadas en la música, la compositora reconoce que su paso por la aclamada agrupación Siamés funcionó como una escuela fundamental, aunque no exenta de fricciones. “Siamés me dio el cimiento, me dio la universidad… pero al fin y al cabo no me hacía muy feliz estar ahí debido a la alta exigencia”, revela en una honesta deconstrucción de su pasado. El desapego de las estructuras rígidas le permitió inaugurar hace tres años un camino autónomo donde la libertad creativa es el único eje innegociable.
Este ímpetu exploratorio se nutre diariamente de su rol como relacionista pública y organizadora de eventos en la mítica tienda de discos 99 Records. En este epicentro de melomanía, Williams no solo gestiona el networking con figuras de la talla internacional de Damon Albarn, sino que absorbe las dinámicas de la industria para aplicarlas en su propia autogestión. “Estoy en el momento donde estoy aprendiendo a ser mi propia manager, mi propia booker, mi propio todo”, explica. Esta visión de “chica collage” o “doctora Frankenstein” de su propia carrera le permite ensamblar texturas sonoras recolectadas a lo largo de su vida, desde los siete años que habitó en Berlín —donde se empapó del techno de vanguardia, el ambient y el minimalismo del loop— hasta su actual romance con el territorio mexicano.
El Nuevo Folklore Alternativo y la Secta de la Raíz Latinoamericana
Uno de los hitos más deslumbrantes en el presente de la creadora es su reciente nominación a los Premios Mercedes Sosa 2026 en la categoría de Mejor Álbum Folklore Alternativo. Este reconocimiento valida su particular forma de entender la tradición musical, una que no se queda estancada en el purismo académico, sino que dialoga con la contemporaneidad. Para Williams, el folklore es un cordón umbilical invisible que la conecta con sus raíces en la Patagonia profunda, con las comidas familiares a la distancia y el eco eterno de Atahualpa Yupanqui; sin embargo, también es una arcilla moldeable que hoy absorbe los colores de México.
“El folklore es un concepto que abarca varios subgéneros; folklore es tradición, defender la bandera latinoamericana”, señala. Esta amalgama cultural se evidencia de forma explícita en el repertorio de sus Sesiones El Dorado, donde conviven piezas como “Al Volante” (una chacarera entrelazada con tintes de ranchera), “No quiero quererte” (un explícito tributo al sonido mexicano), y una mutación de “Taza Taza” convertida en una hipnótica cumbia psicodélica con bases de funky carioca y destellos de R&B gospelero. Esta búsqueda de la “deformidad hermosa” la ha hermanada con una vibrante comunidad de músicos migrantes y locales radicados en México, una escena que integra junto a nombres como La Zorra Zapata, El Mulo o Augusto Bracho. “Siento que somos una especie de secta de músicos que estamos buscando dejar de pensar en que los números van a llevarnos a un lado. Los números no son nada; la música debe ser coherente con la mente, el cuerpo y el espíritu”, sentencia con lucidez absoluta.
Convocatorias Internacionales y el Rumbo al Mundial 2026
El impacto de las Sesiones El Dorado ha trascendido las plataformas digitales, convirtiéndose en la principal carta de presentación de la artista para conquistar circuitos internacionales. El registro audiovisual no solo la catapultó como finalista del prestigiado festival madrileño Mad Cool, sino que recientemente la consagró con el primer lugar en el emblemático concurso de cantautores Abril para Vivir en Granada, España. Asimismo, Williams se prepara para abordar las plataformas del mercado musical Circular en Medellín, Colombia, un espacio crucial para conectar con programadores y gestores de todo el continente.
Hacia el cierre de la entrevista, la cantautora sorprendió al revelar una faceta sumamente singular para las próximas semanas: ha sido invitada a ser la embajadora cultural de Argentina en un macroevento musical que se celebrará en Mazatlán el próximo miércoles 10 de junio, en las vísperas del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Con humor maradoniano, prometió “meter unos goles artísticos” antes de recluirse en el estudio durante el segundo semestre del año para dar vida a lo que será su próximo álbum de larga duración programado para otoño. La resistencia musical de Barbie Williams apenas comienza, demostrando que cuando lo que hay se entrega con el alma, siempre es más que suficiente.
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