Viva Suecia regresa a México para su concierto en el Lunario. Nos cuentan cómo grabaron con Adanovski, su colaboración con Enjambre y el proceso de su nuevo disco.
La catarsis eléctrica de Viva Suecia: Entre sismos con Adanovski y la conquista del rock en México
Hay bandas que cruzan el Atlántico para cumplir un itinerario de promoción, y hay otras que lo hacen porque, de no tener la música como excusa, inventarían cualquier oficio con tal de seguir pisando suelo azteca. Este es el caso de Viva Suecia, el cuarteto originario de Murcia que se ha consolidado como uno de los fenómenos más contundentes del indie rock en español. De regreso en la capital del país para su esperado concierto en el Lunario del Auditorio Nacional, Rafa Val, Alberto Cantúa, Fernando Campillo y Jess Fabric platican sobre el viaje emocional, técnico y geográfico que ha transformado su carrera.
Mirando hacia atrás, el idilio entre la agrupación ibérica y el público mexicano no comenzó en grandes arenas. Su primera toma de contacto ocurrió en el emblemático Centro Cultural de España en México (CCEMx), compartiendo cartel con leyendas contemporáneas como Los Niños Mutantes y Cala Vento. Aquello, recuerdan entre risas, se sintió menos como una gira internacional y más como un viaje de estudios. Estaban abrumados, expectantes frente a un territorio desconocido, devorando la mística de un país que anhelaban pisar desde hacía años.
Hoy, la realidad es diametralmente opuesta. Tras reventar el WiZink Center en Madrid y abrir dos noches consecutivas para sus amigos de Enjambre en un imponente Palacio de los Deportes, los murcianos se han convertido en auténticos todoterrenos de la escena musical mexicana. Ya no hay rastro del miedo inicial; queda, en cambio, una madurez artística que defienden con uñas y dientes sobre el escenario.
El estudio como terapia: Grabar canciones para ahorrarse el psicólogo
Para la banda española, la creación de su reciente álbum de estudio, El amor de la clase que sea (del cual se desprende su aclamado enfoque temático), ha respondido a un cambio profundo en sus dinámicas internas. Atrás quedaron los días donde la presión de la industria los confinaba a un estudio durante apenas cuatro semanas con la obligación de entregar un empaque terminado a toda prisa.
Actualmente, el estatus que han alcanzado dentro del rock alternativo les otorga el lujo más preciado para cualquier creador: el tiempo. Tres años de composición libre, experimentación y grabación pausada permitieron que las canciones maduraran a su propio ritmo. Al final del camino, el ejercicio consiste en mirar el lienzo completo, seleccionar las piezas idóneas y descubrir qué era lo que el alma necesitaba gritar.
Es un proceso de introspección puro. Como ellos mismos confiesan sin tapujos, hacer música sigue siendo su principal válvula de escape, una maravillosa e imprescindible manera de ahorrarse el psicólogo. No componen pensando en las etiquetas que la crítica o el público colocarán sobre sus hombros; su única brújula es la diversión, la expresión genuina y el despojo de los prejuicios que suelen atenazar a los proyectos emergentes. Gracias a esta libertad, el nuevo material presume elementos antes impensables en su catálogo, incorporando texturas complejas que van desde un trío de metales hasta la potencia celestial de un coro góspel.
La conexión mexicana: El día que tembló el suelo con Adanovski y Enjambre
Uno de los capítulos más fascinantes de su reciente etapa es la gestación de su colaboración con Enjambre, un sencillo que posee una profunda carga transatlántica. Aunque la esencia y la composición melódica de la canción arrastran un inconfundible ADN del pop-rock español, la producción se mudó por completo a la Ciudad de México bajo la batuta del icónico y extravagante Adanovski (Adán Jodorowsky).
Atrídos por el impecable trabajo que el productor franco-mexicano realizó previamente para artistas como Bunbury o León Larregui, los integrantes de Viva Suecia se adentraron en su estudio buscando salir de su zona de confort y absorber metodologías de trabajo ajenas a las fórmulas europeas. El resultado fue un choque cultural enriquecedor que desafió sus propios conceptos estéticos.
La anécdota que corona esta sesión de grabación bien podría formar parte del realismo mágico latinoamericano. Mientras afinaban los detalles de la pista, un sismo en México sacudió las estructuras del edificio. El movimiento fue tan bizarro y ondulatorio que la estructura de cemento y ladrillo pareció doblarse como una ola ante los ojos atónitos de los presentes. Mientras parte del equipo experimentaba el clásico nerviosismo citadino ante la falta de alerta sísmica, la mitad de la banda —sumida en el cansancio del viaje o en una ligera resaca de mezcal— apenas asimiló el suceso en el momento. Un bautismo de fuego literal en tierras aztecas.
Además de los movimientos telúricos, trabajar con Adanovski transformó su perspectiva del sonido. En España, el conjunto suele ser tildado en ocasiones de “blandito” o demasiado melódico por los sectores más puristas. Sin embargo, al cruzar el océano, su propuesta es abrazada de lleno como una sólida banda de rock. La resignificación del término “rockear” cobró un sentido distinto en México: menos distorsión saturada en las guitarras y una mayor devoción por la riqueza melódica y la interpretación pasional.
Rumbo al Lunario: Oxígeno, picante y la dosis perfecta de mezcal
La próxima parada obligada en este viaje es el concierto de Viva Suecia en el Lunario este sábado 23 de mayo. Tocar en recintos cerrados de la capital mexicana implica un desafío físico particular que ningún músico europeo puede ignorar: la temida altitud de la Ciudad de México, situada a más de 2,200 metros sobre el nivel del mar. pasar del nivel del mar de Murcia a la atmósfera enrarecida de la CDMX exige una resistencia especial.
A pesar de que subir una simple escalera de hotel les recuerda la falta de aire en los pulmones, el cuarteto minimiza el reto con filosofía contracultural. Si figuras de la talla de Johnny Rotten (Public Image Ltd.) recorrieron los escenarios locales aferrados a un tanque de oxígeno, ellos confían plenamente en el poder curativo de la adrenalina. La receta para el show está clara y no discrimina la gastronomía local: altas dosis de comida picante para encender el espíritu, un buen mezcalito para calentar la garganta y la energía desbordante de una de las aficiones más pasionales del planeta.
Para cerrar su encuentro con los micrófonos antes de colgarse los instrumentos, la banda elige la canción que encapsula su filosofía de resistencia y complicidad actual: “Justo cuando el mundo apriete” o su himno definitivo “Tú y yo contra los demás“, una pieza grabada en complicidad con su amiga Carmen que reza una línea idónea para su comunión con el público mexicano: “Una bandera que nos salve a los dos”. La mesa está puesta para una noche de catarsis indie que promete dejar una huella imborrable en el corazón de la capital.
Viva Suecia en México: El arte de esquivar al psicólogo, rockear un sismo y conquistar el Lunario
Viva Suecia regresa a México para su concierto en el Lunario. Nos cuentan cómo grabaron con Adanovsk…
El viaje alucinante hacia el centro de uno mismo: Ramiro del Real y sus Mensajes desde el espacio exterior
Entrevista exclusiva con Ramiro del Real sobre su nuevo disco ‘Mensajes desde el espacio exter…
Pignoise en México: El Triunfo de la Canción Sencilla y el Regreso a la Esencia Punk
La banda española Pignoise regresa a México este 2026 para conquistar el Auditorio Nacional. En esta…
La resistencia de la honestidad: Luisa Almaguer y el arte de agüitarle la fiesta a la industria corporativa
Entrevista exclusiva con Luisa Almaguer por los 10 años de Miljillo. Descubre sus agudas críticas a …
Sofish y la catarsis de ‘La Femme Illustrée’: El renacimiento de una artista inmersiva
Exploramos ‘La Femme Illustrée’, el disco debut de Sofish. Una entrevista sobre el Ourob…
El acto de rebeldía de Bely Basarte: Abrazar la imperfección humana, sanar la mente y conquistar México a guitarra y voz
Descubre la entrevista exclusiva con Bely Basarte en su primera visita a México. La cantautora españ…







