Pulpo y el arte de meterle el “Turbo” a la nostalgia: Una conversación sobre química, gasolina y el peso del groove

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La banda mexicana Pulpo regresa tras 10 años de pausa. Descubre los detalles de su nuevo sencillo "Turbo", su proceso creativo en el estudio Canela 374 y su próximo show interactivo.

La banda mexicana Pulpo regresa tras 10 años de pausa. Descubre los detalles de su nuevo sencillo “Turbo”, su proceso creativo en el estudio Canela 374 y su próximo show interactivo.

La sinergia que no se oxida: El regreso de Pulpo

Hay bandas que necesitan de la prisa mediática para sobrevivir, y hay otras, como Pulpo, que prefieren que la música dicte el velocímetro. Tras una pausa de casi una década, la agrupación mexicana vuelve a la superficie no solo con la intención de recordar viejos tiempos, sino con una propuesta que desafía la inmediatez del algoritmo. En una charla matutina para Signos Diario Musical, los integrantes de Pulpo desmenuzaron el presente de una banda que se siente más fresca que nunca bajo el lema: “lento, pero rápido y seguro”.

Turbo: Sexo, bujías y rock and roll

El pretexto perfecto para este reencuentro es “Turbo”, su más reciente sencillo. La canción es una amalgama de la identidad de la banda: una lírica que Francis, vocalista de la banda, define como una mezcla de “perversión inocente” y un lenguaje que evoca las películas dobladas de antaño. Con palabras como “jaqueca”, “emparedado” y “píldora”, Pulpo construye un universo donde el sexo se disfraza de mecánica automotriz entre scratches y un groove de bajo que no da tregua.

El video, dirigido por el propio Franz y grabado en un autódromo bajo protocolos de alta velocidad, captura esa urgencia. “Lo logramos en tres horas, bajo una presión tremenda, pero la música consiguió su cometido”, comentan. Es ese ADN, el de una banda que se siente segura en su caos, lo que permea cada nota de este estreno.

La escuela de los grandes: Del estudio Room a Canela 374

Para entender el sonido actual de Pulpo, hay que mirar hacia atrás. Durante la entrevista, recordaron las sesiones de su emblemático disco Vitamina Funk, grabado en cinta en Los Ángeles bajo la tutela de figuras como Casey Porter y JB de War. “Ellos nos domesticaron”, confiesan entre risas. En aquel entonces, la disciplina era férrea: no había espacio para el error porque la cinta no perdona.

Hoy, con la experiencia a cuestas y su propio cuartel general, el Estudio Canela 374, la dinámica ha cambiado pero la exigencia es la misma. Alfredo, quien lidera el estudio, explica que ahora eliminaron la duda. Si algo vibra, se queda. Esta libertad les permitió experimentar en canciones como “Donubari”, donde mezclan cumbia con metal, algo que en los años 2000 hubiera sido “inaceptable”.

Contra la corriente del contenido “instantáneo”

En un mundo obsesionado con lo viral, Pulpo ha decidido apostarle al formato de larga duración. “Queremos luchar un poco a contracorriente”, afirman. Aunque están lanzando sencillos mes a mes, el objetivo final es un EP y un disco completo para finales de año. No buscan seguidores por el simple hecho de acumular números; buscan que la música rebote en alguien de manera honesta.

La llegada de Chuy, su “arma secreta”, ha inyectado una nueva energía a los temas clásicos y a las composiciones recientes, refrescando las entradas y los fills que los fans de la vieja escuela ya conocen.

Una cita interactiva en el Fuck Off Room

El próximo 16 de mayo, el Fuck Off Room será el escenario donde Pulpo demostrará por qué se definen como una “banda en vivo”. No será un concierto convencional, sino una “ceremonia interactiva”. La banda asegura que las nuevas generaciones, que no vivieron el furor de los 2000, se sorprenderán con la potencia de un show donde la barrera entre el artista y el público se desvanece.

Pulpo está de vuelta, y a juzgar por la fuerza de sus “pisadas fuertes”, el motor apenas está calentando.

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