Hablar de Psicodencia es abrir una cápsula del tiempo que conecta el punk y el hardcore capitalino de finales de los 80 y principios de los 90 con la escena independiente actual. En entrevista para Psicodencia, el “Güero” —Javier para los muy pocos que lo conocen por su nombre real— reconstruye el trayecto de una banda que nació entre amigos, tocadas escolares y el circuito subterráneo, y que hoy celebra la reedición de su EP Kawi.
“Psicodencia siempre fue una banda de amigos”, recuerda. Activos formalmente entre 1990 y 1994, lograron abrirse paso en espacios clave como Rocotitlán, donde participaron en el concurso “La Batalla de las Bandas 2”, alcanzando el quinto lugar. A partir de ahí, llegaron oportunidades como abrir conciertos a El Tri, Fobia e incluso a Caifanes.
Del metal al punk en español
La banda se nutrió del rock clásico —Led Zeppelin, Rod Stewart— y del thrash metal de Metallica y Slayer. Pero el parteaguas llegó con el programa “Con los pelos de punta” de Rock 101 y el descubrimiento del punk en español a través de sellos como Discos Suicidas y bandas como Eskorbuto y Parálisis Permanente.
“Nos hizo click escuchar esto en español. Le encontré mucho más sentido”, explica el Güero. Ese giro consolidó la identidad de Psicodencia, que pasó de tocar covers a construir un sonido propio, descrito entonces como “rock grueso”.
El Tutti Frutti y el circuito underground
Otra pieza clave fue el Tutti Frutti —espacio impulsado por Brisa—, donde Psicodencia tocó en múltiples ocasiones. Aunque no hubo una amistad cercana en su momento, el reconocimiento posterior por parte de Brisa detonó una cadena de eventos que culminó en la reedición del EP.
La conexión con Ernesto “Fus”, figura del underground y promotor de tocadas, también fue decisiva. Gracias a él, la banda accedió a foros emblemáticos y amplió su alcance fuera de la Ciudad de México, incluyendo presentaciones en Guadalajara.
“Kawi”: reedición 30 años después
Kawi, grabado originalmente en los 90, regresa ahora a plataformas digitales tras un proceso artesanal: los másters se perdieron, por lo que el audio se digitalizó directamente del vinil original. El trabajo fue realizado por el hijo del Güero, quien estudió producción musical y colaboró en la remasterización.
El resultado: un EP que suena renovado, pero conserva la energía cruda de la época. La reedición incluye arte ampliado, letras (ahora también traducidas al inglés) y material de archivo como boletos y pósters.
El regreso: ánimo, memoria y comunidad
Entre la reedición, la invitación a tocar en un evento conmemorativo y el reconocimiento de figuras de la escena, Psicodencia encontró el impulso para volver a sonar.
“Se siente muy bonito que alguien con cultura musical diga que éramos de sus bandas favoritas”, confiesa el Güero. Lejos del síndrome del impostor, la banda confirma que su legado sigue vigente.
Hoy, Psicodencia no solo es nostalgia: es prueba de que el punk hecho entre amigos puede trascender décadas y reaparecer cuando menos lo esperas.
Erin Memento: cerrar “Carretera Fantasma” en el Vive Latino
A quince días del festival, Vive Latino “toca la puerta”, y quien abrirá la jornada es Erin Memento.…
Repion presenta “201”: Marina y Teresa Iñesta explican el origen del disco y su gira en México
Cuando suena “El sueño dura una semana”, la sensación no es nostalgia sino claridad. Las hermanas Ma…
No Te Va Gustar lanza nuevo disco y viene a México: Emiliano y Denis revelan los detalles
En un momento en que lanzar un álbum puede convertirse en un ejercicio de logística, egos y algoritm…
Bajofondo vuelve al pulso electrónico con Ohm y colaboración con Cristian Castro
En la música de Bajofondo el tiempo nunca ha sido un accidente. Es materia prima. Es arquitectura. E…
Las Cruxes presenta “Déjá vú”, adelanto de su nuevo álbum, conoce la historia detrás del lanzamiento
En un momento en el que la industria musical privilegia la inmediatez, los algoritmos y la rotación …
Fransia y el exorcismo pop de “Fuentes Secretas”: fe, amor y una ciudad eléctrica como revelación
Entre la sangre y la cruz, entre la fe y el deseo, entre la ciudad y el delirio creativo, Fransia co…








