Rafa y Pablo de Dacotta nos revelan los secretos detrás de su EP “Corazón María”, su transición del inglés al español y cómo las giras en México con Camilo VII definieron su nuevo rumbo sonoro.
Dacotta: El rugido humano que nació de la transición
En la escena musical contemporánea, el cambio suele dar miedo. Sin embargo, para Rafa y Pablo, las mentes creativas detrás de Dacotta, la evolución no fue una opción, sino una necesidad vital. En una charla profunda en los estudios de Signos, el dúo compartió los detalles de su más reciente EP, Corazón María, un material que marca un antes y un después en su trayectoria, dejando atrás las secuencias programadas para abrazar la crudeza de las guitarras y la vulnerabilidad de su lengua materna.
El adiós al inglés: Recuperando la identidad
Durante años, el proyecto se movió en las aguas del inglés, quizás, como ellos mismos admiten, por una timidez juvenil. Pero el contacto con el público mexicano fue el catalizador del cambio. Tras girar extensamente por México junto a Camilo VII, la curiosidad por componer en español se volvió irresistible. “Queríamos saber qué se sentiría componer en nuestro propio idioma”, comentan. El resultado fue una revelación: la conexión no solo fue más rápida, sino mucho más real. Corazón María es el testimonio de esa transición, un puente tendido entre lo que fueron y la banda de rock en español en la que se están convirtiendo.
La escuela de la carretera
Girar con una banda de la talla de Camilo VII no solo les brindó escenarios, sino una lección de profesionalismo. Para Dacotta, el aprendizaje más valioso fue la importancia de rodearse de un equipo sólido que ayude a potenciar la visión artística sin perder el rumbo. En un mundo saturado de estímulos, Pablo y Rafa hablan de evitar el “TDAH musical”: esa urgencia de querer probar todos los géneros a la vez.
“Si quieres una carrera longeva, tienes que encontrar el sentido y que todo sea progresivo”, explican. Para ellos, el equilibrio llegó al salir de su zona de confort, dejando de lado el miedo al “cringe” y apostando por hooks poperos que conviven orgánicamente con riffs de guitarra potentes.
Guitarras, oscuridad y luz: El sonido de Corazón María
El nuevo EP destaca por un sonido mucho más “guitarrero”. Inspirados por leyendas como The Cure, Joy Division y el post-punk británico de los 90, la banda decidió inyectar una dosis de humanidad a su producción. Canciones como “Mustang” nacieron de forma efímera —en apenas 10 minutos—, buscando esa chispa que solo aparece cuando “sale el sol” para los creadores.
El contraste es evidente: donde antes había atmósferas electrónicas y loops de dance, ahora hay una base acústica y una carga narrativa que prioriza las letras. “Lo de antes estaba más programado, esto es más humano”, sentencian. Esta búsqueda de la “imperfección humana” es lo que los ha llevado a configurar dos bandas distintas (una en España y otra en México) para asegurar que cada show sea una experiencia de rock and roll puro, sin secuencias que dicten el ritmo.
El futuro: Hacia un álbum conceptual
Aunque Corazón María ya está en la calle y ha sido recibido con entusiasmo por una audiencia que ahora “entiende” mejor el mensaje de la banda, Dacotta ya mira hacia el horizonte. Definen este EP como un proyecto de transición, una historia de amor autoconclusiva que no formará parte de su siguiente gran paso. El objetivo es claro: estrenarse formalmente como una banda de rock con un álbum conceptual cerrado que termine de cimentar su nueva era.
Con presentaciones en la UNAM y showcases íntimos con su disquera, Dacotta demuestra que la honestidad brutal y el volumen alto son la mejor estrategia para conquistar un lugar en el indie rock actual. Al final del día, como bien dicen ellos, se trata de hacerle caso al cuerpo y a lo que la música pide.


