El 2026 comenzó con fuerza para Easykid. El artista urbano arranca el año con nuevos lanzamientos, colaboraciones internacionales y una estrategia clara: consolidar su proyecto musical sin perder la esencia que ha definido su carrera.
Entre esos movimientos destaca “Si peleamos”, una canción que grabó junto a Kali Uchis y que rápidamente llamó la atención del público por su dinámica narrativa: un diálogo musical entre dos perspectivas que convierte la canción en algo más que un simple reguetón.
“Estoy súper contento en verdad, feliz de todo lo que está pasando”, cuenta Easykid en entrevista con Signos Diario Musical, donde habló sobre esta colaboración, su proceso creativo y los planes que tiene para su carrera durante este año.
Un reguetón que funciona como conversación
“Si peleamos” nació de manera orgánica. El encuentro entre ambos artistas no fue resultado de una sesión en el estudio, sino de una oportunidad que surgió cuando Kali Uchis se encontraba de gira por Latinoamérica.
“Ella venía a hacer su gira por Latinoamérica y nuestros equipos vieron la posibilidad de hacer una canción. Me dijeron y yo obviamente dije que sí al tiro”, explica.
Easykid envió una maqueta con el intro y el coro del tema. A partir de esa base, la cantante grabó su propio verso desde otro lugar del mundo. El resultado fue una especie de conversación musical entre ambos.
“Lo que pasó fue que ella entendió súper bien de qué iba la canción. Su verso es literalmente la respuesta a lo que yo estoy cantando”, relata.
El resultado es un intercambio emocional entre dos voces que se responden dentro de la misma historia. Para Easykid, ese elemento narrativo era fundamental desde el principio.
“Queríamos que tuviera narrativa, que tuviera sustancia, que fuera algo con lo que la gente se pudiera identificar”, afirma.
La canción recuerda a ciertas tradiciones de la música latinoamericana en las que los intérpretes dialogaban dentro de la misma pieza, pero trasladado al lenguaje contemporáneo del reguetón.
“Se siente como una conversación para bailar, para cantar, para disfrutar”, resume.
Un año de colaboraciones inesperadas
El lanzamiento de “Si peleamos” no llega solo. En semanas recientes Easykid también estrenó “Gostea”, una colaboración con Fuka, consolidando un inicio de año particularmente activo.
Pero más que una estrategia basada en volumen de lanzamientos, el artista explica que este año busca ampliar su alcance internacional y apostar por conexiones inesperadas.
“Siento que este año van a pasar muchas cosas parecidas, colaboraciones inesperadas. Esto lo sacamos sin avisarle a nadie y me gustó mucho esa dinámica”, explica.
Entre sus objetivos principales está expandir su carrera fuera de su circuito habitual.
“Este año va un poco de eso, de internacionalizar la carrera, de ir a tocar más afuera y hacer cosas más grandes”, señala.
Aunque prefiere no revelar demasiados detalles, anticipa que trabaja en un proyecto que incluirá colaboraciones similares a la que hizo con Kali Uchis.
Después del éxito de “Park”
El crecimiento de Easykid se aceleró especialmente tras el lanzamiento de su álbum Park, un disco que amplió su alcance dentro de la escena urbana.
Sus canciones comenzaron a sonar con frecuencia en fiestas, playlists y espacios digitales, algo que el propio artista reconoce como un momento clave en su carrera.
Sin embargo, a diferencia de muchos artistas del género, Easykid asegura que no siente presión por mantenerse constantemente en la cima de las tendencias.
“Siempre me he tomado esto con calma”, explica.
Más que buscar hits inmediatos, su enfoque está en construir un proyecto artístico con continuidad.
“Mi objetivo nunca ha sido liderar tendencias. Siempre ha sido trabajar en un proyecto que tenga significado”, afirma.
Por esa razón se toma tiempo entre lanzamientos y cuida la coherencia de sus discos.
“Todo tiene que tener conexión para que la gente entienda que no es algo desechable”, explica.
La calma como estrategia creativa
En un entorno musical donde muchos artistas compiten por mantenerse visibles constantemente, Easykid apuesta por un ritmo más pausado.
“No intento darme esa presión de tener que estar todo el rato haciendo cosas brillantes”, señala.
Para él, el público es capaz de percibir las intenciones de los artistas y distinguir cuándo la música responde a una estrategia comercial o a una búsqueda artística genuina.
“La gente logra ver a través de los artistas. Si ven que estás preocupado de hacer algo con sustancia, lo van a entender”, afirma.
Esa filosofía también define la relación que mantiene con sus seguidores, a quienes considera una parte esencial de su proyecto.
Su álbum Park, por ejemplo, fue pensado como una especie de homenaje a esa comunidad que ha ido creciendo con el tiempo.
“Mi público ha ido creciendo de a poco y es súper fiel. Sentí que ese disco era para ellos”, explica.
Un proceso creativo marcado por las emociones
La manera en que Easykid compone también responde a esa lógica personal. Sus canciones suelen surgir de estados emocionales específicos y de momentos concretos de su vida.
“Todos los álbumes son etapas, épocas muy determinadas de algo que me está pasando”, explica.
En sus primeros proyectos predominaban las preocupaciones sobre su futuro dentro de la música y la incertidumbre de si lograría vivir de ella.
“Era mucho sobre salir de esa incertidumbre, de no saber si iba a poder vivir de esto”, recuerda.
Con el paso del tiempo, esas emociones han cambiado, y su música también.
“Después hay momentos en que estás más tranquilo, entonces haces música más alegre, más de fiesta”, comenta.
Pero incluso en esas canciones intenta introducir elementos más personales.
Lo personal dentro del reguetón
Uno de los retos que Easykid reconoce en su proceso creativo es integrar sus propias inquietudes dentro de un género que muchas veces se asocia únicamente con la fiesta.
“El reguetón siempre te lleva hacia ese lado, hacia la fiesta”, explica.
Sin embargo, busca utilizar esa energía rítmica para contar historias más complejas.
“Intento meter mis cosas personales dentro de los reguetones”, dice.
Ese es precisamente el enfoque que aplicó en “Si peleamos”.
El tema, explica, habla desde la perspectiva de un artista atrapado en la dinámica del éxito y las exigencias del trabajo.
“Habla de alguien que está un poco embobado con esto del éxito y que no tiene tiempo para pelear o resolver problemas personales porque tiene que seguir trabajando”, explica.
La canción plantea una tensión entre la ambición profesional y la vida emocional, un conflicto que muchos oyentes pueden reconocer.
Mirando hacia el resto de 2026
Aunque el año apenas comienza, Easykid anticipa que una parte importante de su actividad estará centrada en los escenarios.
Los conciertos, asegura, se han convertido en uno de los aspectos que más disfruta de su carrera.
“Algo que me ha gustado mucho de lo que he estado haciendo son los shows en vivo”, dice.
A medida que su público crece, también lo hace la ambición de llevar su música a nuevos territorios.
Si todo sigue el ritmo que ha marcado el inicio del año, 2026 podría consolidarse como una etapa de expansión para Easykid: más colaboraciones, más escenarios y, sobre todo, más historias convertidas en canciones.


