El rap mexicano ha cambiado mucho en las últimas dos décadas. Lo que antes eran reuniones improvisadas en fiestas underground o encuentros espontáneos de freestyle hoy se ha transformado en una escena consolidada con ligas, competencias masivas y artistas que llenan foros. Dentro de esa evolución aparece el nombre de Sipo One, un MC que creció dentro del battle rap y que ahora se prepara para una de las presentaciones más ambiciosas de su carrera con el lanzamiento de su nuevo álbum La Pluma de la Calle.
El disco no sólo marca una nueva etapa en su trayectoria musical, también representa un punto de consolidación para un artista que vivió desde adentro el desarrollo del freestyle y las batallas escritas en México. El 21 de marzo, en la Ciudad de México, Sipo One celebrará el estreno del material con un show especial en el Salón Villa Flamingos, acompañado de múltiples invitados con quienes ha colaborado a lo largo de su carrera.
“Es la presentación más grande que he hecho aquí en la Ciudad de México”, explica el rapero. “He tenido otras presentaciones en años anteriores, pero esta vez dije: quiero tirar la casa por la ventana y traer a toda la banda con la que he trabajado”.
Del under a los escenarios grandes
Antes de pensar en shows con producción, luces o escenografía, Sipo One recuerda una etapa muy distinta: la de sus primeras presentaciones en foros pequeños. Uno de esos momentos fue su primer concierto en el histórico foro Circo Volador, aunque no en el escenario principal.
“Estuvimos en el lobby, ni siquiera en el escenario grande”, recuerda entre risas. “En esos tiempos era lo que había: rentabas el lugar y tocabas con lo que te podían ofrecer. El audio no siempre estaba como querías, no había visuales o pantallas. Todo era más limitado”.
Esa diferencia es justamente lo que lo entusiasma del concierto del 21 de marzo. A diferencia de aquellos primeros shows improvisados, el nuevo espectáculo fue planeado desde el momento en que comenzaron a grabar el álbum.
“Desde que estábamos en el estudio ya teníamos en mente cómo queríamos presentar cada canción. No se trata solo de pararse con el DJ y rapear; queremos montar un show completo”.
Por eso, la presentación incluirá escenografía, visuales, músicos en vivo y coreografías para algunas canciones. El objetivo es que cada tema tenga una identidad particular sobre el escenario.
Un álbum con mezcla de sonidos
En La Pluma de la Calle el rap es el punto de partida, pero no el único lenguaje musical. Sipo One reconoce que durante la producción del disco exploraron distintas formas de construir las canciones.
Algunas nacieron desde el beat digital tradicional del hip hop, utilizando samples y producción dentro del estudio. Otras, en cambio, incorporaron instrumentos reales como bajo, batería, violín o secciones de metales.
Gran parte de ese proceso creativo lo comparte con su productor Tommy Arts, con quien mantiene una relación cercana tanto profesional como personal.
“El productor es el cerebro cuando se está creando una canción”, señala. “Pero también hay confianza para decir: esto no me gusta cómo suena, vamos a probar por otro lado. Esa conexión ayuda a limpiar mucho el sonido”.
El resultado es un álbum que no teme experimentar. Un ejemplo es una canción con influencia salsera que surgió gracias a una colaboración con el músico Jorge Carmona, originario del barrio de Tepito.
El encuentro entre ambos artistas surgió de manera espontánea: Carmona escuchó la música de Sipo One y lo contactó por redes sociales para proponerle trabajar juntos.
“Yo también era fan de lo que hacía”, admite el rapero. “Nos metimos al estudio con su banda y con Tommy, y entre todos armamos la canción”.
La colaboración podría incluso extenderse al escenario durante el concierto, ya que Carmona suele presentarse con una orquesta de alrededor de veinte músicos.
“Puede que sea una sorpresa”, adelanta.
De rivales a colaboradores
Otra de las canciones clave del disco es “Round 3”, un tema que tiene un origen particular dentro de la historia del battle rap mexicano.
La canción surgió después de una serie de enfrentamientos entre Sipo One y el rapero Visor, primero en competencias de freestyle y posteriormente en batallas escritas. Tras dos duelos intensos, ambos decidieron transformar esa rivalidad en una colaboración musical.
“Después de la segunda batalla le dije: ‘ya nos dimos dos tiros, ¿por qué no hacemos una rola?’”, cuenta.
El resultado fue una canción que captura la energía de las batallas de rap y que terminó convirtiéndose en una de las favoritas del público, acumulando reproducciones en plataformas digitales.
“Creo que conecta con la gente porque transmite justo esa sensación de estar en el ring”, explica.
La generación pionera del freestyle mexicano
Mucho antes de que las batallas de rap llenaran plazas o generaran millones de vistas en internet, Sipo One formaba parte de un movimiento underground que comenzaba a tomar forma en la Ciudad de México.
Originario de Iztapalapa, recuerda que las primeras improvisaciones ocurrían en fiestas o reuniones donde algún DJ ponía un beat y los MCs comenzaban a competir.
“Era muy under, como hoyos negros donde llegabas a una fiesta y empezaban los tiros de freestyle”, relata. “Estamos hablando de 2006 o 2007”.
En ese momento todavía no existía una escena consolidada ni grandes plataformas para el freestyle. Incluso cuando la competencia internacional de rap organizada por Red Bull llegó a México a mediados de los años 2000, el público era reducido.
Con el paso del tiempo, sin embargo, el movimiento explotó gracias a internet y al crecimiento de ligas profesionales de batallas.
“Cuando empezaron a viralizarse las batallas en YouTube fue cuando todo cambió”, explica. “Ahí la banda de Latinoamérica empezó a engancharse”.
De la competencia a la música
Aunque el freestyle fue su punto de partida, Sipo One decidió alejarse de la competencia directa para enfocarse en su carrera musical.
Hoy prefiere participar como juez en batallas o mentor de nuevas generaciones, reconociendo que el nivel actual de los competidores es impresionante.
“Hay morritos de 13 años compitiendo a un nivel muy cabrón”, dice. “Las nuevas generaciones vienen revolucionadas porque tienen acceso a toda la información desde el celular”.
Ese cambio generacional también le permitió concentrarse en otros proyectos, como el colectivo Capital Gang, junto a los raperos HP y Tequila, con quienes lanzó un disco colaborativo que reunió a varios talentos del rap mexicano.
Un show para celebrar la trayectoria
Para el concierto de presentación de La Pluma de la Calle, Sipo One planea tocar el álbum completo junto con varios de los sencillos más populares de su carrera.
También habrá apariciones especiales de artistas invitados y momentos dedicados al rap más hardcore para los seguidores de la escena.
“Queremos que la banda viva un show, no solo un toquín”, asegura.
El evento se llevará a cabo el 21 de marzo en el Salón Villa Flamingos, ubicado en la colonia Portales Sur de la Ciudad de México, cerca de las avenidas Tlalpan y Churubusco.
Para Sipo One, la presentación no sólo será el lanzamiento de un disco. También representa una forma de celebrar el camino recorrido desde aquellas primeras batallas improvisadas hasta el escenario actual.
“Esto es un antes y un después”, concluye. “Va a estar súper chingón”.


